Descubriendo los mitos de nuestra vida diaria

Descubriendo los mitos de nuestra vida diaria

No se asombren ni esperen un listado con la enumeración de los mitos. Esta es una tarea individual, sin límite de tiempo y con resultados enriquecedores para aquellos que deciden emprender el ejercicio de cuestionar aquellas cosas que por demasiado conocidas, por saber popular y por temor o comodidad se aceptan tal cual son.

¿Quién no se ha encontrado ante el razonamiento... "es que siempre ha sido así" o "así es como se ha hecho siempre, y otras variantes de la misma actitud... -no cuestionar-.

Es cierto que determinadas cosas tienen un nivel de ejecución por hoy inmejorables y que sería tedioso cuestionar y replantearse todo a menos que se trate de un investigador con mente innovadora. Pero en cuanto a tu vida no siempre es así. Muchas costumbres, hábitos y decisiones que se toman a menudo se hallan en supuestos falsos o desactualizados que empobrecen nuestras perspectivas y posibilidades. En  este caso nuestra actitud de investigar, innovar y actualizar debe ser permanente y prioritaria.

A veces es desde lo absurdo como mejor se comprenden situaciones obvias que nos acompañan a diario en nuestra percepción de las cosas y toma de decisiones.

Les traigo un cuento que por conocido no pierde su frescura y vigencia...

La punta del jamón

 

Pedro y Laura acaban de casarse. Están felices de haber decidido recorrer juntos el camino de la vida, se aman profundamente y buscan demostrarlo también en los detalles cotidianos.

A  Pedro le encanta disfrutar de una buena mesa  y a Laura le da mucho placer cocinar. Entonces ella  planea darle una sorpresa y cocinarle una pata de jamón con una antigua receta propiedad de la familia con la convicción de que sería del agrado de su esposo. Pedro era oriundo de un pueblo vecino donde también  la pata de jamón era un plato codiciado.

Laura entonces va a la casa de su madre,  recibe las instrucciones del caso y pone manos a la obra.

El plato fue un éxito y luego en la sobremesa después de  felicitar a Laura, Pedro le comenta:

"Tu plato estaba exquisito, pero puedo hacerte una pregunta…?"

-"Por supuesto le dice Laura…"

"¿Por qué le cortaste la punta?"

Laura piensa un momento y le responde:

- "Bueno, mi madre me dio la receta y decía que había que cortarle la punta al jamón para cocinarlo" responde sólo para salir al paso…

"¡Qué extraño!", responde Pedro. "Justamente es la parte que más me gusta y no entiendo por qué habría que quitarla." 

Pero Laura eligió otro camino y decidió averiguar por sí misma el origen de esta receta.

Con esta duda en mente, días después Laura le pregunta a su madre el porqué de tener que cortarle la punta al jamón. La madre piensa un momento y sólo tiene una respuesta: 

- "Tu abuela siempre cocinó el jamón de esta manera, siempre le cortó la punta. Creo que mejor le preguntas a la abuela para saber el motivo." 

Sin perder tiempo y queriendo descubrir el misterio del jamón al horno, Laura llama a su abuela y le pregunta: 

- "Abuela, ¿por qué siempre le cortas la punta al jamón antes de cocinarlo?" 

La abuela, sorprendida por lo obvio de la pregunta le responde: 

- "¡Porque mi horno es muy pequeño, y el jamón no cabe entero!" 

 

Cuento de saber popular conocido en todo el mundo y contado en muchas versiones, pero manteniendo el espíritu de conducir a descubrir cómo nuestras certezas a veces son nada más que una sumatoria de verdades añejas pero hoy absurdas.

 

 

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